1. Congela una línea base que puedas reconstruir
Guarda la versión del catálogo, fecha de revisión, identificador interno de cada proveedor y RFC confirmado. Para cada fuente añade nombre del conjunto, corte publicado, fecha de acceso, resultado y evidencia. Un mes sin consultas previas no tiene «cero cambios»: todavía no tiene un corte anterior comparable.
Define qué cartera entra en el proceso: proveedores activos, contratos concretos o una selección documentada. Si esa selección cambia, conserva ambas listas. La periodicidad es una decisión de control interno; no garantiza que no haya novedades entre revisiones.
2. Clasifica la diferencia antes de interpretarla
| Proveedor ficticio | Corte A → corte B | Cómo registrarlo |
|---|---|---|
| Proveedor A | Mismo RFC; sin coincidencia → presunto publicado. | Cambio observado en 69-B; verificar publicación y escalar. |
| Proveedor B | No estaba en la cartera → se incorpora este mes. | Alta de cartera; primera revisión, sin comparación previa. |
| Proveedor C | Consultado → fuente no disponible. | Verificación pendiente; no equivale a ausencia de hallazgos. |
| Proveedor D | Registro presente → no encontrado en el archivo nuevo. | Diferencia por investigar; no afirmar salida de una lista. |
| Proveedor E | Sale del catálogo interno. | Baja de cartera; no es un cambio en la situación fiscal. |
Los nombres son etiquetas ficticias, sin RFC ni datos de empresas reales. La tabla muestra cómo clasificar diferencias, no el resultado de un monitoreo real.
3. Comprueba que los cortes son comparables
Compara la misma fuente y categoría. Un archivo de definitivos y uno de presuntos cubren conjuntos distintos; el cambio de archivo no demuestra un cambio de estado. Revisa columnas, filtros, fechas y registros múltiples antes de calcular diferencias.
Si el segundo mes vuelve a usar exactamente el mismo corte, informa «misma fuente disponible»; no presentes la consulta como una actualización de la publicación. Si sólo una de las fuentes está disponible, conserva el resultado parcial y explicita qué no pudo revisarse.
Cuando cambia el RFC del catálogo, confirma si se corrigió un error o si se trata de otra entidad. No mezcles el historial de dos contribuyentes bajo una misma clave interna.
4. Descarga una hoja de trabajo
La plantilla organiza cartera, fuentes, diferencias y pendientes. Complétala en tu entorno, con referencias a las evidencias y una persona responsable de cada revisión.
Es un archivo de texto editable. La descarga no activa seguimiento, alertas ni una suscripción.
La hoja separa «sin cambio observado», «cambio por verificar», «alta/baja de cartera» y «no comparable». Usa esas categorías para que quien recibe el informe no lea una consulta fallida como un resultado favorable.
5. Lleva cada hallazgo a una acción concreta
Un informe útil indica qué cambió, de dónde sale, qué falta comprobar y quién continúa. Cuando el hallazgo es 69-B, conserva el estado y el acto correspondiente; consulta cómo revisar esa publicación. Cuando falta un documento, abre el pendiente en el índice del expediente.
Esta guía describe un proceso que puedes organizar internamente. La consulta disponible en ProveedorCheck es puntual; no implica vigilancia automática ni cobertura continua. Para revisar una cartera desde tu ERP, prepara primero una lista de RFC confirmados.
Fuentes y alcance
Recomendaciones para organizar una revisión interna. Las referencias describen los documentos y consultas indicados; verifica las reglas vigentes del trámite cuando debas decidir obligaciones, plazos o efectos fiscales.
Micro-piloto de cartera
Un corte mensual para hasta 5 proveedores · USD 49/mes
Recibimos una cartera confirmada, comparamos Lista 69-B y Lista 69 con el corte anterior y devolvemos una tabla de cambios, pendientes y responsable. Es una revisión manual acotada; no promete vigilancia diaria, REPSE, 32-D ni dictamen legal.
El formulario no cobra: confirma primero la cartera, el responsable y la forma de pago. Objetivo del experimento: una cartera mensual que cubra aproximadamente USD 50.